miércoles, 8 de mayo de 2013


Actividad 17

UNA BROMA DE LECCIÓN

Erase una vez una joven que vivía en una cabaña con sus padres y 4 hermanos, todos los días se levantaban temprano para ir por leña.

Cierta mañana esta joven que por cierto se llamaba Julia, fue a despertar a sus padres y hermano para irse por leña, cuando se acerca su hermano se dio cuenta que estaba de la cara todo todito blanquito, todo parecía ser que estaba muerto, entonces corrió al cuarto de sus padres   para avisarles lo que estaba sucediendo, sin embargo cuando Julia salía del cuarto escuchó la voz de su pequeño hermano que le decía: “hermanita, no me dejes quédate conmigo”, pero la mirada del pequeño era diferente, tenía un aspecto poco malicioso, no tenía aquella ternura que un pequeño de 4 años posee.

Julia lloro año escuchar a su hermanito, pues ella había pensado que estaba muerto, corrió al petate donde estaba el pequeño, lo tomó entre sus brazos fuertemente y le dijo que jamás lo dejaría, que ella siempre estaría hay para él y que por ningún motivo lo abandonaría, entonces el niño muy alegre corrió a abrazar a sus padres y les dijo que sólo había hecho una broma, se hizo el muerto para saber  si en realidad lo querían en eso su padre se levanto muy enojado y le pegó al niño y le dijo: “¿por qué hiciste eso niño?, ¿por qué nos espantas de esa forma?, tu sabes que te queremos mucho al igual que tu hermana, sabes que eres muy importante para nosotros, los queremos por igual y no  importa que sean diferentes porque cada uno ocupa un lugar muy especial en mi corazón.

Entonces el niño comenzó a llorar y les pidió perdón a su hermana y a sus padres por haber hecho eso y les dijo que nunca lo volvería a hacer. Desde aquel día el niño nunca volvió a hacer una broma de ese tipo y aprendió a comportarse, entendió que los padres nos quieren por igual sin importar como seamos o nuestras diferencias porque cada uno posee virtudes y habilidades que nos hacen ser únicos.

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