sábado, 18 de mayo de 2013


ACTIVIDAD 30

EL DÍA EN QUE DESPERTE SIENDO UNA HORMIGA

Todo parecía tan raro, me sentía diferente, me encontraba en mi cama, pero con mi cuerpo diferente,  pronto me di que era una pequeña hormiga. Mi mamá como todas las mañanas, fue a mi cuarto a despertarme, sin embargo, yo ya no estaba en mi cama, bueno sí, pero ella pensaba que no, entonces corrió a la sala para ver si estaba ahí, pero al llegar no me encontró y lo primero que se le vino a la cabeza es que yo me había ido a la escuela temprano, entonces sólo despertó a mi papá y a mi hermano.

Mientras ellos se arreglaban para irse, yo estaba buscando la forma de decirle a mi familia que me había convertido en una hormiga, aunque era increíble, pero también sentía que era un gran reto porque mi tamaño en realidad no me ayudaba mucho que digamos.

-¡Piensa cabecita, piensa cabecita!- me decía a mí mismo, lo primero que se me ocurrió fue armar un plan para poder bajarme de la cama para llegar a la cocina, sentía que me tomaría días.

Ya mis padres y hermano se habían ido, así que tenía todo el día para pensar bien en cómo hacerle ver a mi familia que era una hormiga. Baje poco a poco de la cama mediante las cobijas, pero sin embargo las cobijas no llegaban al suelo, entonces no me quedo de otra que saltar, sentí un poco de miedo, sabía que tal vez en ese salto perdería la vida. Conté -1,2 y3- salté y para mi buena suerte caí sobre un petate que tenía en el suelo, comencé a caminar en dirección a la cocina, para poder subir a la mesa, comer un poco porque además tenía un poco de hambre. A lo largo de mi camino me tope con pequeños insectos y bichos (arañas, cucarachas, guanos) ¡Ho no, qué horror!, me dieron un poco de miedo, pero, mi valentía me ayudó mucho, ahora sabía cómo se sentía un bicho, pero un bicho raro.

Pasó una, dos y tres horas, pero nomás no llegaba a la cocina, me quedaba demasiado lejos, eran las 2 de la tarde, apenas y llegue a la mesa de la cocina, ya moría de hambre y mi familia estaba por llegar, así que me apuré y escale una silla para después llegar a la cima de la mesa, cuando por fin llegue a la mesa me sentí grande, el más grande de las pequeñas hormigas, comí un poco de pan y con las migajas fui construyendo letras para armar la frase: Ayúdenme soy Paquito     ;yo me colocaría delante de la flecha para que me vieran.

Estaba por terminar la flecha cuando escuche que alguien abría la puerta, mi cuerpo comenzó a sudar, estaba nervioso, era mi familia, sabía que lo primero que iban a hacer era ir a la cocina para comer, entonces, dejaron sus cosas en la sala y cuando casi llegaban a la mesa para ver mi mensaje y………..me desperté, ¡wooow! todo fue un sueño.

1 comentario:

  1. Hola Gras tu hipótesis fantástica es buena yo siempre he dicho que eres buena redactando y tu historia me pareció interesante y muy completa lo hiciste muy bien, tu calificación es de 45.

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